martes 18 de octubre de 2011

EL RÍO DE PARAR LAS PRISAS: Puente Ortega / Jaén.

Termino donde empiezo, me ilusiono entre la ribera del Coto de Puente Ortega / Jaén, en la última jornada de esta temporada sintiéndome admitido y parte de esta maravilla de la naturaleza. 


Flanqueado de cortados, olivos, vestigios de la erosión intemporal en las cumbres, pinares centenarios y sobre todo agua, al tonada suena a despedida y cierre.  En lo más alto del cielo una majestuosa Águila vuela en círculos, el aire o brisa soplaba muy caliente a pesar de que las fechas otoñales. El calendario nos lleva hasta mediados de octubre, estoy en Puente Ortega el río perfecto para parar las prisas.




El caudal se presento algo tomado, crecido para estas fechas y con la temperatura del agua bastante fría, lo cual suponía a priori una coyuntura de atenuantes para la jornada.  Las circunstancias propias del rio contrastaban con el aire “africano”,  que a veces hacia incluso agobiante la sensación de bochorno en los momentos de avance en el rio contra corriente.

Pocas cebadas pero fieras, algunas Trucha de buen tamaño en mayor porcentaje con la ninfa. La “seca”, con más protagonismo en las pozas o remansos en los que apetecía su uso, disimulaba su deriva ante la calma del agua. La utilice a ratos sobre todo para descansar del movimiento del brazo al usar la ninfa. 



Captura de imagen del Acotado de P. Ortega.

En ocasiones alguna “loca” en edad alevín jugueteaba con la mosca haciendo saltar mi adrenalina en las picadas. Al final el empecinamiento en “picar” demostrando su raza, suponía para los proyectos de Trucha su primer contacto con el anzuelo. El éxito para el pescador en la captura “casi” vergonzoso en cuanto el tamaño, que al mismo tiempo que irrisorio supone la esperanza y continuidad de la especie cara al futuro.

Sembrando el cauce de pensamientos y saboreando con calma cada lance, cada momento de la  jornada fue placentero abrigado por la ribera del Guadalquivir, parca en palabras y sobrada de colores. 


Avanza el día sin que las esquivas Truchas den la cara como quisiera.  Cuando las truchas están “duras” y se produce la picada, es un éxito a la perseverancia del pescador, incansable y tenaz que insiste con fe confiado en que tras cada posada, se producirá el ansiado ataque. 



Bonita trucha que pico "a seca"


Sobre una espumosa cascada en el viejo camino del río que brama con estruendo intimidando a quien se atreve a vadear la corriente. Aferro a un 0,12 una ninfa oliva que cumple con su "trabajo" rápidamente tensando la línea nada mas palpar el agua. 


Al instante intuyo una buena pieza capaz de dar varios bandazos entre dos grandes piedras, empecinadas en ponérmelo difícil estorbando en medio del cauce. Trato de evitar el roce el hilo con alguna de ellas……. Pero tras unos instantes eternos la Trucha  me demuestra al luchar que es mas lista, parto, al instante todo se desvanece como si hubiese sido un simple sueño. Lástima.




A eso de la media tarde llegamos a una poza en la que vi varias Truchas comiendo, nos acercamos sigilosamente con todos los sentidos en vilo.  Tras varias subidas fallidas y muchos cambios intentando dar con la imitación correcta, el amigo Antonio P.  acertó a capturar una bonita Trucha. El tiempo, la tarde, el frío y la poca actividad nos fueron arrastrando a la orilla, para desmontar nuestras cañas y tomarnos el merecido descanso.

La tónica fue la misma durante los dos días de pesca y quizás el resultado global, sea el reflejo del cansancio acumulado y la necesidad de dar descanso a nuestras líneas, desactivar el cuenta kilómetros,  apartar etapas y encender la fragua del calor en familia.


Alex Ramos en la parte alta del acotado.


Al contrario de lo que pudiera parecer las truchas no necesitaban grandes lances para atacar a la imitación, los movimientos y picadas de las mismas se producían muy cerca de donde nosotros nos encontrábamos. Una de las imitaciones que lograban que las “pintonas” saliesen de su escondrijo con bravura fue una emergente marrón en parachute que por el contrario tenía el hándicap de que en casi todas las ocasiones las truchas eran de pequeño tamaño.
Sin embargo no ocurría lo mismo en cuanto a la ninfa, esta seleccionaba varios centímetros más en las capturas. Utilice varios tipos rojizas, olivas y de oreja de liebre con un porcentaje muy distinto de éxito que variaba de mayor a menor ataques desde la oliva, pasado por la oreja de liebre hasta llegar a la casi nula atención mostrada por los perdigones del color de la camiseta de nuestra Selección.



Mi buen amigo Antonio Perez.

Ahora las cañas, líneas y demás utensilios habituales de pesca permanecen en el armario esperando hasta la nueva temporada, son innumerables los momentos que me llevo guardados en las alforjas de esta que acaba de terminar.
El álbum de sensaciones y amigos que pasan a la historia de los años 2010 / 2011, es el bagaje mas gratificante que cualquier aficionado a las Pesca Mosca puede recopilar. Los momentos, las tertulias, los viajes, las capturas, las riberas y como no,  las personas que me han acompañado durante todos estos meses, son indudablemente algo que el dinero no puede comprar. A todas las personas con las que de una manera u otra he convivido; gracias. A la riberas…… hasta pronto.



FIN


miércoles 7 de septiembre de 2011

CASTRIL. NINFAS Y TORMENTAS

En la alborada de un amanecer fresco en el ocaso del verano, desayuno como de costumbre en el restaurante “El Maño” mientras veo las noticias en la televisión del bar. Hay varios lugareños de edad avanzada tomando café y departiendo sobre problemas totalmente surrealistas. La gente joven está detrás de la barra agarrados a su tierra, a sus raíces… y a un futuro de pocas posibilidades a su alrededor. Observo con atención que ninguna de las catástrofes que aparecen en el telediario, perturban la tranquilidad de su tertulia. Aquí aparentemente las cosas que importan suceden dentro del valle, el resto de mundo es una película irreal. La vida no se entiende, ni se imagina a esa velocidad.





La temporada de pesca en el Coto de Castril se consume con los últimos sorbos del verano. Los días que no hace mucho permitían largas jornadas de pesca, se acortan, el calor se soporta holgadamente y la naturaleza esta predispuesta para las impetuosas tormentas que preceden al otoño.



Me gusta saborear la brisa antes de bajar al río, paro, le doy la cara al viento oteando el inmenso valle desde arriba…..libertad plena.



La Sierra de Castril está cambiando, se hace un año mayor, estamos en periodo de permuta del paisaje, dejamos los colores cálidos pasando a tonos ocres. El río no es ajeno a la mudanza de estaciones, la transparencia de las aguas se canjea por un cauce blanquecino a causa de los arrastres que produce la erosión del agua en su camino. La lluvia moldea las montañas, modifica el cauce, como el caminante hace río al andar y el instinto de las Truchas empieza a agitarse.




Cualquier pescador experimentado o neófito tiene que saber, que los insectos se desarrollan y pasan gran parte de su vida debajo del agua. Basta levantar cualquier piedra del lecho del río para verlo, y forman gran parte de la dieta diaria de los salmónidos.
Este conocimiento nos ayudara conseguir capturas si imitamos correctamente las fases y estados de la vida de los insectos, pero también sus movimientos. Tener una amplia gana de especies es sus distintas fases, supone un recurso importante en el desarrollo de las jornadas, pero para realizarla correctamente no solo cuentan nuestras imitaciones, influyen otros factores.



Las Truchas siguen unas pautas de alimentación que inciden claramente en los modos de pesca e imitaciones que utilizamos. Pescar a “Ninfa” es imitar una de las mayores fuentes de las que se alimentan los peces, la cual en mi opinión puede ser de tres tipos:



1. Preferida; Porque nos guste esta modalidad de pesca.


2. Ocasional; Porque nos adaptemos a lo que nos demande la jornada.


3. O forzada: Porque desde el primer momento el estado del río así lo exija.





Cuando le explico a alguien mi pasión por la Pesca a Mosca y la acción de la captura y suelta, la mayoría de la gente no lo comprende. Alguno, y esto nos ha pasado a todos, hasta duda de tu cordura. Las palabras a veces no son suficientes para trasladar a una calle asfaltada, las sensaciones que se viven cuando en el cauce y poner en valor los sentidos.



Quizás las mejores palabras para definir los sentimientos están plasmadas en el cine.



……..cuando me encuentro solo en el crepúsculo de la montaña, toda la existencia parece fundirse con mi alma, mis recuerdos, con los sonidos del río….. "Castril" y con un ritmo de cuatro compases y la esperanza de que surja un pez. Finalmente todo se funde en una sola cosa y un río la atraviesa.
El río que fue escavado por el gran diluvio universal corre sobre las piedras desde el sótano de los tiempos. En algunas de las piedras, hay gotas de lluvia intemporales, bajo las piedras, están las palabras y algunas de las palabras son las de ellos. Estoy hechizado por las aguas…….



A River Runs Through It, El rio de la vida 1992.





Antonio Guirao con una captura.



Hoy el olor húmedo impregna la Sierra de Castril, es refrescante, terapéutico y limpio… veo escorrentías de agua desde los barrancos y al llegar al río lo encuentro “tomado”, es el color típico después de una gran tormenta.
Es miércoles, la tormenta fue el domingo y aun se nota claramente en los lodos acumulados en el cauce. Todo nos indican que tendremos que buscar las Truchas a fondo, por tanto estamos en el supuesto Nº 3.
Compartí unos momentos de la jornada con el amigo Antonio Guirao, una enciclopedia con caña que a pesar de que todo estaba en contra, tanteo con la Ninfa cada palmo del fondo de las pozas y logro meter algunas Truchas en la sacadera,
Las Ninfas permanecen debajo de las graveras, tierra y piedras del fondo emergen iniciando su ascensión a la superficie para culminar su desarrollo. Ese es el momento que aprovechan las Truchas para saciar su apetito. Ese extraordinario cambio y los movimientos son los que tendremos que imitar con nuestras “moscas”.



Rio Castril (Detalle)



Todas estas formas de movimiento y traslado de las ninfas deben tenerse en cuenta en la acción de pesca. Es imprescindible además de acertar con el insecto a imitar, lograr una presentación y deriva acorde con las circunstancias del momento. La diferencia entre pescar o no, puede estar en la paciencia. Adaptaremos acompañado con el movimiento de nuestro brazo, la velocidad de la Ninfa a la del agua, intentando que nuestra imitación haga su recorrido lo más pegada al fondo posible.

Obviamente a mayor corriente tendremos que poner Ninfas mas plomadas y caso de utilizar un tándem, la Ninfa más cercana a nosotros debe estar más plomada para ayudar a profundizar a la del terminal. (Actúa de peso profundizador, timón y controla la deriva) Esta ultima Ninfa, si podrá ser más pequeña y “menos” plomada.
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Uno de los mayores errores de la pesca a Ninfa es pensar, que cuando la Ninfa sobrepasa la zona que pretendemos pescar ha perdido efectividad bajo el agua. Solemos tirar de ella para sacarla y efectuar otro lance al final de la poza.


La Trucha puede picar cuando la Ninfa esta subiendo imitando la emergencia hacia la superficie, por tanto, antes de que la Ninfa llegue al final de la poza elevaremos suavemente la caña, manteniendo tensa la línea para imitar un insecto en fase emergente. Ten paciencia a aplicar este movimiento y veras su efectividad.




El amanecer y el anochecer son totalmente opuestos en sensaciones y colores, el comienzo y el final, la luz y el contraste, la misma fotografía que inicia esta entrada la cierra con un mágico oleo.



Antes de acabar la temporada quiero intentar volver para despedirme hasta el año próximo del Río Castril, aunque para eso tenga que ser tan rebelde como el viento de poniente. Despues apurare mis últimas salidas en ríos mas al norte de Andalucía. Los remansos de las riberas están a punto de colgar el cartel de: “Cerrado por veda” ahora les toca a ellas (Las Truchas) ser las protagonistas.





FIN

domingo 31 de julio de 2011

TREVELEZ: "CALMADO"

La campana del la iglesia del pueblo resuena por el valle viajando entre las cumbres la Sierra. Me encuentro en “la calle” imaginaria por donde me gusta pasear, donde siento, pienso, valoro….. Estoy en uno de los ríos de Sierra Nevada, donde la soledad da sombra, donde el agua jamas es silencio y la ribera acogedora manifiesta mil y una sensaciones que se desprenden de la montaña. Sierra Nevada, el Rio Trevelez y yo…….. y eso es maravilloso.

Como podéis ver los motivos para llegar hasta aquí no son solo la pesca, hay mucho más: La diálisis de paz y sosiego a la que someto nada más entrar en las puertas del paraíso, no es solamente gratifícante quizás sea hasta sanadora. El sonido del chapoteo de las capturas es su intento de liberarse, es la mejor terapia relajante.



Un día sin darme cuenta me enamore de las partes “hondas” de la montaña, sobre todo de las olvidadas… donde casi nadie se acerca. Allí habita el agua con su estruendo boceado por las cascadas, retumbando entre las paredes de la montaña, lugares donde puedo posar la mosca rodeado de las veredas intemporales labradas inimaginablemente en las rocas escarpadas.

Quizás antes de llegar por primera vez hasta aquí…. ya soñaba con algún lugar como este. Tengo la sensación de que el agua sabe que estoy dentro del cauce, baja desde lejos para hacer dragar mi mosca jugueteando en la corriente y vuelve a subir contracorriente para divertirse. A veces la espuma se empeña en sumergir mi mosca por debajo de la superficie, con paciencia elevo la mosca dándole algunos vuelos de propina para secarla, recobrando rauda su flotación. Esta pausa de secado es un recurso que casi siempre da un plus a nuestra acción de pesca, por simple que parezca y por fácil que sea olvidarlo.



He vivido dos jornadas de pesca en las que la suerte ha sido dispar. Desde hace unos años Sierra Nevada y su población de Trucha Común, va a menos en su vertiente sur por causas naturales. Las riadas por lluvias torrenciales están agrediendo el cauce de los ríos, desatando su furia entre los estrechos valles. Y lo peor: No es algo achacable a una mala jornada puesto que más compañeros de afición me lo confirman.

La nieve a estas alturas es testimonial en las cumbres, el deshielo a dejado paso a un buen caudal de estiaje y por tanto la pesca salvo por el calor se hace cómoda en el vadeo. Sin embargo las buenas sensaciones aparentes del caudal, no han servido a las Truchas para dar la cara como se debía esperar. De los cuatro días que pude disfrutar de la pesca, tan solo un día pude disfrutar plenamente, siendo el resto de días frustrantes en el número y tamaños exigiendo “duro trabajo” para conseguir capturas.



La actividad en superficie apenas existía, los tricopteros de pelo de ciervo de gran efectividad en esta agua no hace mucho, han pasado a un segundo plano por exigencias del guión, las ninfas cobran protagonismo y se convierten en el señuelo estrella. Mi elección de montar un tándem de dos ninfas, aunque sí muchas alegrías, fue más efectiva en número que los “tricos” y el tándem seca / ninfa con el que empecé.

La poca actividad y capturas hicieron que los cambios en el bajo, moscas y posibilidad de lances fuesen continuos, a veces desesperante. El lance de punta es de obligada utilización, en unos ríos en los que las pozas no son muy grandes y las corrientes dragan la mosca con facilidad.






Marcar los tiempos: Lanzando a “ballesta” posando la mosca en algún pequeño remanso y elevando la caña rápidamente hacemos trabajar únicamente el monofilamento, y evitamos que la línea toque agua para eludir el “dragado”. Este es un mecanismo habitual en acción de pesca de este tipo de ríos y aun más, cuando las truchas no están de picar.







Si ser muy serpenteantes los cauces de Sierra Nevada rebosan de aguas espumosas y limpias, circunstancia que hace más agradable practicar la pesca a mosca, disfrutando hasta de los momentos en los que cambiamos de imitación en busca de mejorar los resultados. Al igual que en otros ríos y en las horas de más calor, intente escoger tramos donde la vegetación de ribera me protegiera, las truchas también parecen tener el mismo pensamiento puesto que las sobras fueron buenos puntos a tocar dado los resultados.

En mi primera jornada de pesca, la mejor, pude observar varias eclosiones de tricopteros, plecópteros y en el último día de hormiga alada. Solo me dio resultado imitar la eclosión mencionada en primer lugar. Hice balance obligado de regreso a casa y al final de la jornada, solo tres tipos de moscas me dieron capturas: tricopteros, efémeras marrones y ninfas en tonos grises y liebre natural.





Me veo en un futuro mucho más viejo, cansado y lento llegando hasta estas tierras altas buscando la paz que nunca nos da la ciudad. Habría que decir: Mientras los huesos me aguante, seguiré buscándome en estos cauces y con ese pensamiento aprovecho cada momento del presente ahora cuando la fuerzas, los sentidos y la vida me permiten sacarle todo el partido a los cauces.


PD: Una de las jornadas la compartí con buenos amigos: Rafael Partera y Mª José, gracias a ambos por la compañía.



FIN

sábado 30 de julio de 2011

Video: Pesca a Mosca Granada

Pescando en uno de los ríos de Sierra Nevada, pude grabar este vídeo con la picada de una bonita trucha que comparto con vosotros.

Como podeis ver en el vídeo: La Trucha pica en un par de ocasiones antes de entrar franca a la mosca. Un vez toma la mosca, en un primer momento tengo que frenarla, porque si os fijáis en medio de la poza hay cruzado un cable de acero ¿Y Qué pinta en la poza un alambre? Os diréis, es una historia que otro día contare.

Para evitar que la brava Trucha baje aguas abajo y el hilo toque en el alambre, tengo que retenerla y tirar un poco de ella, lo justo para evitar que al rozar mi bajo de linea con el alambre me parta el hilo, consiguiendo que la trucha pase ligeramente por encima evitandolo, dirigiéndola con la caña hasta la sacadera.


En el vídeo se pone de manifiesto que en ocasiones tras la picada de la Trucha, manejar la caña con el brazo extendido da un plus de flexibilidad a nuestros hilos, nudos y caña, que hacen mas manejable la captura.


Como podéis comprobar la Trucha....... sigue en el mismo lugar.


sábado 9 de julio de 2011

PRECAUCIONES DEL PESCADOR (Verano)

Mi última salida ha sido una calurosa jornada de dos días en la Sierra de Castril. Conforme avanza la temporada el viaje se me hace cada vez más largo, quizás porque soy consciente de que el calor me acompañara durante la mayor parte del día. A veces la situación no es muy soportable pero la afición a este deporte es demasiado grande.


De regreso a casa aun noto el calor corporal acumulado. Pienso si las ganas de llegar, capturar y ver a nuestras Truchas, hacen que hagamos lo correcto durante las jornadas de verano. Es por esto, que aprovecho esta entrada para dar algunas pautas que eviten accidentes o situaciones desagradables. Estas indicaciones básicas deben estar muy presentes durante el periodo veraniego, no solo por las altas temperaturas, si no también por el esfuerzo físico.


Solemos consultar la climatología solamente para informarnos sobre el parte de lluvia, pero en esta época sin precipitaciones es muy importante saber la temperatura máxima, (En esta jornada en Castril se llego a los 38 grados) y horarios en los que se producirá. Programaremos la jornada intentando gozar de la temperatura más cómoda para realizar nuestro deporte.







El Calor: Cuando practicamos un deporte como la pesca, a pesar de estar en un medio refrescante como es el agua, soportaremos altas temperaturas sobre todo en la franja central del día.


Antes de iniciar la jornada y durante la misma, cubriremos las partes libres de ropa con crema protectora de un alto grado para evitar quemaduras. Las quemaduras en la piel, no solo pueden ser provocadas por los rayos del sol, sino también, por la exposición prolongada a los reflejos del agua durante una jornada de pesca.


En este sentido y si la vegetación de ribera lo permite, se recomienda pescar las zonas de sombra. Las Truchas en ese aspecto no son muy diferentes a nosotros: cuando estemos en acción de pesca, tantearemos especialmente las zonas sombreadas que se proyecten sobre el cauce.


Para contrarrestar la fuerza del sol haremos todas las pausas que necesitemos durante la jornada. Organizaremos los horarios de pesca evitando estar en el río, durante las horas de máxima radiación. Estos sobre esfuerzos pueden producir bajadas de tensión, desfallecimientos, mareos, insolaciones etc. Se aconseja llevar: caramelos, pastilla de glucosa, frutos secos, bebidas isotónicas etc.


Un golpe de calor presenta varios síntomas que delatan que el cuerpo está elevando su temperatura y se está deshidratando: Fatiga extrema, vértigo, náuseas, pulso débil y piel húmeda y fría, circunstancias a las que tendremos que estar muy atentos.


En verano es imprescindible cubrirse la cabeza con gorras o sombreros de material transpirable, así como proteger nuestros ojos con gafas polarizadas.


Si tenemos que realizar una “caminata” andando, la haremos a primera y última hora del día, programando descansos periódicamente en función de la distancia.





Hidratarse y comer:
Debemos refrescarnos frecuentemente con la propia agua del río, siempre que notemos una alta temperatura corporal y sensación de agobio o dificultad al respirar. Cuando estemos en el río siempre llevaremos agua para ir reponiendo los líquidos conforme el cuerpo lo exija. Debemos aumentar la ingesta de líquidos, antes, durante y después de la jornada de pesca.

Uno de los trucos de los pescadores para mantener los líquidos a temperatura “fresca”, es introducirlos bien tapados en el agua del río para utilizar la corriente de “refrigerador”.


La pesca requiere de una buena alimentación que reponga las fuerzas perdidas durante la jornada de pesca. Nunca comeremos menús pesados, mejor moderados y sin excesos, tratando de seguir la dieta mediterránea.


Si realizamos la comida a pie de río: localizaremos una zona sombreada en la ribera que nos permita descansar y incluso estirarnos sobre el terreno si lo necesitamos.








Equipo (ropa y vadeador): Deben de ser de material finos, ligeros, de color claro y transpirable que nos permitirá mitigar, tanto el calor producido por la temperatura propia del sol, como por nuestro propio esfuerzo físico.
(Desestimaremos la acción de pesca en los ríos del sur con vadeador de neopreno)


Insectos y picaduras: Es conveniente llevar repelente de insectos para aplicar antes de inicio de la jornada, En nuestro botiquín no deben faltar pomadas para las picaduras de mosquitos, así como otras que alivien el escozor producto de roces con plantas, (ejemplo: Ortigas) que forman parte de la vegetacion de ribera.






FIN



sábado 2 de julio de 2011

PESCA EN "EL NILO". (COTO DEL GENIL)

Los árabes llamaron al segundo río más largo de Andalucía: Sinyil. (Sin=Mil, Nyil=Nilo) Poetizando quisieron llamarlo de este modo, porque para ellos nada tenía que envidiar al Rio Nilo.

La tertulia a pie de río entre Antonio P. y yo es amena, estamos comiendo en un restaurante de la ribera del Genil, charlamos amenizados por el discurrís del agua que atempera de manera suave, la “ola” de calor de los últimos días en el sur. A la sombra de los castaños hemos abierto una “ventana” a través de la cual todo ilusión y buenas sensaciones de cara a la tarde.



Antonio P. (Ver foto arriba)


Aun esperábamos que un poco mas tarde Alex se uniera a nosotros, pero de momento decidimos dejarnos caer en la parte alta del Acotado. Casi rogando al río en primera persona que calme nuestro calor, Antonio aprovechaba cualquier momento para refrescarse la cara y el cuello, con el agua que de manera intemporal recorre el valle del Río Genil, siendo día a día la mejor separación entre el suelo y el cielo.


Alcé la mirada y vi a Alex que ya nos había localizado desde lo alto del camino, en el trabajo y en la pesca: Siempre hay que ser puntual.



Me fascina la Pesca Mosca y me pregunto porque el río, la ribera, el agua, las Truchas… hace que gente de distintos países, ciudades o regiones consigan hablar el mismo idioma. No hay fronteras, banderas, ideologías, idiomas ni extranjeros que no se entiendan: cuando las palabras se cambian por el compañerismo y una jornada de pesca. La Pesca a Mosca consigue que una pareja de pescadores se una para encontrar la imitación correcta, para una vez encontrada, crear un lances “perfecto” que termine en con una emociónante picada.
Pero, llegar hasta la mosca ideal lleva a veces un laborioso baile de cambios, nudos y moscas en el final del bajo de línea. Durante esta jornada, como solemos decir en el argot, el río presentaba un aspecto impresionante “pero Las Truchas estaban bastante duras”, tuvimos que hacer mil probaturas.





En las posturas donde la vegetación estrechaba el cauce, el aire racheado complicaba los lances en demasía. Había que hilar fino para colocar la mosca con precisión, Antonio consiguió varias subidas que parecían rechazos, ejecutando lances rodados para evitar el viento.


En las curvas y zonas más resguardadas la posada era más fácil, las chorreras y tablas escalonadas hacían más divertida la pesca simulando: un gran “parque de atracciones" en el que el tiempo se pasa volando.






Cambios continuos de mosca, bajos y diámetro final no hacían cambiar la tónica. Las picadas fueron pocas, aunque no por esto el Río Genil nos sorprende, la pesca en este coto puede ser muy bipolar y cuando las truchas no están, no están. Los pescadores que visitamos este acotado ya tenemos experiencia en estas situaciones.
Pocas truchas, buen río, espectacularmente decorado con una bonita "paleta" de colores. Nuestra línea parecía estirarse a cámara lenta, buscando poner todo lo que estaba en su mano para suavizar la posada y nuestra ansiedad.


La caña entre las diez y la una, el sol despidiendose entre las 9 y las 10, la pesca bajo mínimos y vuelta a casa a la espera de que otro día se nos dé mejor.





NOTA: Para todos los amigos de “Pesca a mosca Granada” el Coto del Río Genil presenta en este momento tres partes diferenciadas:


1º Desde el límite superior en la unión con el Río San Juan, (refugio de pesca) aguas abajo hasta la toma de la central eléctrica. (La mas "caudalosa")


2º Desde la unión con el Río Maitena aguas abajo hasta el límite inferior.
(Bastante "caudalosa" al unirse dos ríos)
Y por ultimo una 3ª parte: Desde la "toma" de la Central Eléctrica (Parte alta de acotado) hasta la unión con el Río Maitena. (La menos "caudalosa")


Los pescadores que quieran menos agua para pescar tendrán que escoger este tramo central, para “dejarse caer” en busca de nuestras amigas "pintonas". La "toma" de la Central Eléctrica extrae y elimina muchisima agua del Río, cambian los niveles de caudal, oxigeno, parámetros y condiciones para la vida piscicola. También aunque esta sean la menos importantes cambian las condiciones para la pesca.






FIN

miércoles 29 de junio de 2011

EL VALLE OLVIDADO

Una de las sensaciones que más me gusta recordar durante la época de veda, son las tardes de verano en las que el sol se muestras poderoso, el calor se torna casi insoportable en el asfalto y sin pensarlo: salgo de pesca. A pocos minutos los grados caen hasta una escala agradable, el aire es limpio, el ruido desaparece para ser música de gorjeos y el estruendo del agua en el deshielo, refresca los “bajos” de la titánica Sierra Nevada.


Por uno de sus caminos transito "seseando" minimizado por la inmensidad de las cumbres. Apago la radio para escuchar la montaña, lógicamente no habla pero expresa mil y una sensaciones la mayoría difíciles de explicar.


Me pongo el vadeador en unas altitudes en las que el hombre se prodiga con pocas apariciones, solo así se explica que a mi lado las perdices con sus perdigones recién nacidos, se acercan a distancias impensables curioseando a un extraño, que se enfunda para dejarse caer al cauce engalanado en espumas.




El rio presenta un aspecto espectacular en caudal y belleza, las Truchas viven su época más oxigenada que precede al estío, y los tricopteros, ocupan el puesto de titular al comienzo de esta tarde de pesca. No obtengo el éxito que presagio, “cambio de tercio” para que la ninfa obtenga mejor provecho a la jornada. Sigue la tarde parada, la misma tónica hace que me acuerde de las temperaturas, la pesca continua con pocas emociónes.



La soledad es fiel compañera de jornada, la reflexión mi mochila, me busco… me encuentro en el compás del lance rítmico de mi caña.





La postal incomparable de los ríos de Sierra Nevada en esta tarde esperanzadora, no está a la misma altura que las picadas. Alterno los cambios de mosca seca a profundidad, pero puedo contar con los dedos de una mano las capturas.


Pero cuando menos te lo esperas la tarde te sorprende. El tricoptero mas grande de mi caja aguanta entre la espuma, erguido a pesar de la corriente, firme para declarar nítidamente el salto de una preciosa Trucha Común que me alegro la tarde. (Ver foto abajo) La lucha, el cobro, la suelta me dan la pausa necesaria para valorar estos ratos de verano en su justa medida.


Regreso a casa Limpio en cuerpo, mente, alma, por el espejo retrovisor veo el valle que queda atrás, mientras el sol en el ocaso ofrece los últimos rayos del día. La paz vivida en la jornada de hoy es una infusión de bienestar. La ribera del río me recuerda una frase de Platón: “La mayor declaración de amor es la que no se hace; el hombre que siente mucho, habla poco”. Sera por eso que no hable en toda la tarde y me limite a oír, ver y callar en un valle "olvidado".





FIN

viernes 24 de junio de 2011

CASTRIL EN LAS PUERTAS DEL VERANO.

Amanece en un mes de junio nada extraño meteorológicamente hablando en la Sierra de Castril, como siempre pasamos del frío al calor de manera brusca y al mismo tiempo que el verano se instala, la naturaleza y fauna del valle cambian el compás diario. La adaptación también afecta a los habitantes del valle mayormente dedicados a las tareas del campo.

Los rostros de los lugareños están curtidos en mil madrugones. De manera rutinaria antes de iniciar la jornada de trabajo hacen el acopio de fuerzas en “El Maño”, (Hospedería / Bar donde nos alojamos) Son personas acostumbradas a los contrastes del termómetro y al calor de esta época, reflejado en entradas claras en la sien y en los brazos con la piel quemada por los rayos del sol.

Siempre es interesante compartir tertulias con los ribereños, sacaras la conclusión de que "estas gentes" con muchos menos lujos, saben apreciar la vida con diferentes baremos y prioridades de las que tenemos las personas de "ciudad".






Cuando naces y vives en un lugar como la Sierra de Castril, las personas crecen entablando vínculos con la tierra y el río, forman parte del entorno como una pieza más del ecosistema o al menos eso cabria pensar. Por otro lado la incidencia directa de las personas que habitan el valle es fundamental, quizás, porque el hombre es el usuario que más capacidad tiene de destruir y dañar la naturaleza.




Cada habitante humano de este ecosistema unido al río y su fauna, tienen una función muy importante para conservar el ecosistema sin agresiones negativas: Siempre pensamos que son los primeros en proteger el lugar donde viven, pero todo este pensamiento se desmorona cuando en esta, como en otras muchas jornadas, encontramos “durmientes” de los furtivos en la ribera dispuestos para acabar con las Truchas del río.



Encontrar este tipo de trampas me desanima unos instantes, pero intensifica la sensación gratificante que me produce practicar la captura y suelta. Estoy convencido plenamente de que es la mejor manera de conservar la especie, aunque “otros” sigan empecinados en la sin razón.
A pesar de todo este acotado mantiene una aceptable población de Trucha Común. La razón más importante para que las poblaciones se mantengan, la encontramos en que es el Acotado de la provincia de Granada, con más índice de vigilancia y mayor presencia de guardería en todo su recorrido.






El conocimiento de la “gama” de macro invertebrados acuáticos es importantísimo, conocerlos supone u plus de ayuda para los pescadores que se acercan hasta este o cualquier otro río. A esto hay que sumar la visualización de los insectos que emerjan o sobre vuelen a nuestros alrededor para imitarlos.



Este conocimiento practicado con diferentes resultados durante nuestras jornadas, intercala éxitos, fracasos y experiencia, pero forjan la base para poder crear y posteriormente utilizar, la mosca que se traduzcan en el éxito de nuestras salidas de pesca.


En Castril os recomiendo como recurso para determinados momentos, tener en la caja “Tricopteros de pelo de ciervo” de tamaño considerable. Imitan los grandes Plecópteros que sobre vuelan las aguas y que son “atacados” con apetito por “la Pintonas”.





Una jornada de dos días en la que los factores de más incidencia fueron sin duda, el aceptable caudal, las aguas cristalinas y la temperatura moderadamente calurosa, esto convierten al Coto de Castril en un escenario perfecto para la pesca a mosca. Las copiosas lluvias de meses atrás han remitido, pero el caudal en este río (Calizo) se mantendrá en este nivel durante varias semanas.


En este tipo de cauces se alternan tramos relativamente lentos con espumeros de zonas más rápidas. Cuando se conoce el tramo acotado cada pescador elige en función de sus preferencias a ninfa o en superficie. Los caudales no sufren los altibajos tan acentuados como en los ríos de Alta montaña, aunque esta sea la catalogación del Coto de Castril en la orden de vedas de Andalucía.



Aranda, Guirao, Juan Miguel, Andrés, yo, Alex y Juan Duran.

degustando paella y tertulia en la comida. (Foto arriba)



Podríamos decir que la jornada tuvo una de cal y otra de arena. La tarde del viernes fue de toma de contacto, el numero de capturas no fue alto pero las subidas y alguna que otra frustrante rotura de mosca, ante una picada de mayor tamaño de habitual me dejaron buen sabor de boca. Espero con ganas la llegada del sábado.


Alex (Foto arriba)




El sábado amaneció con la misma tónica y con la casi segura presencia de altas temperaturas, escogimos un tramo en el que desde primera hora se sucedieron eclosiones de todo tipo de insectos. (Plecópteros, dánicas, efémeras, tricopteros etc.) Con esta situación el abanico de posibilidades de picada y de imitaciones era bastante amplio. Fue una mañana hasta las 2.30, divertida, con picadas que hicieron que se nos pasara rápidamente.


La mosca que mejor se nos dio fue la popular “pava” y los tricopteros. A medio día animados por el movimientos regresamos al Camping “El Cortijillo” junto al resto del grupo antes reseñado, pero con la esperanza de que el día siguiera con las mismas buenas sensaciones que la mañana.





Juan Duran (Foto arriba)

Después de comer nos dejamos caer en una zona sombreada, (Tramo debajo del barranco de la Magdalena) para evitar el sol directamente sobre nosotros y hacer la acción de pesca más cómoda. Al poco tiempo Alex y yo ya empezamos a mirarnos y hacer muecas ante el escaso movimiento. No tardamos en darnos cuenta de que las Truchas estaban durmiendo la siesta. Pescamos toda la tarde sin éxito, sin picadas, sin movimiento, sin eclosiones y decidimos salir del río ante la escasa actividad.


En principio la idea era dejarnos caer en otro tramo de mas luz y cambiar la dinámica, pero no fue así y la tarde como suele ocurrir nos mostró la otra cara del Río Castril. Sensación agridulce de la jornada por la escasa actividad final, pero con buenas vibraciones que seguramente nos harán volver en los próximos días, antes de encarar los Cotos, cumbres y Truchas más importantes de Sierra Nevada.



Vista del Pantano del Portillo con destino a Pozo Alcon.


NOTA: Los pescadores que se desvían por la salida de Baza / Benamaurel llegan hasta el desvío hacia Cortes de Baza y a pocos kilómetros en esa dirección hay un desvío que se dirige a Castril de la Peña. Ese desvío esta inutilizado por obras en la carretera hasta “Las Almontaras”.

Se plantean dos posibles maneras de llegar: La primera por Pozo Alcon y la segunda por Castillejar. Por tanto os animo a consulta cual es vuestra ruta más corta antes de empezar el viaje.





FIN

jueves 23 de junio de 2011

1º CONCURSO DE MONTAJES AGUAS VIVAS - Online -

Para todos los pescadores que quieran participar en este concurso online, os dejo la infomacion de los amigos de "Escuela Alonso".

Fechas de recepción de los montajes y del concurso:
- Los montajes desde el día 15 de julio hasta el 2O de octubre.
- Semifinales, el día 29 de octubre.
- Final y fallo de Jurado Internacional el día 19 de noviembre del 2011.


Mas informacion en:

viernes 3 de junio de 2011

“LA LEY DE MURFIE”

No está siendo mi mejor año en cuanto a oportunidades de salir de pesca, se presento la oportunidad de escaparme a la montaña y consulte Internet. Tenía dos opciones con diferentes partes de tiempo, pero tal y como dice la ley de “Murfie”: "Si hay dos opciones escogerás siempre la peor".
No me canso de avisar de las diferencias que presenta la “meseta” de las zonas de alta montaña, a pesar de la experiencia de los años aun cada día me sorprendo mas de los contrastes. El sol en Granada me invito a recortar mis mangas aunque en previsión de mal tiempo, siempre llevo en el maletero un polar que fue mi salvación.


Ley de Murfie; "La naturaleza nunca está de tu lado". Tal y como veis en la fotografía de debajo, al pasar los 2000 metros de altura la niebla era tan espesa que la conducción se hacía difícil. Para empeorar las cosas las nubes se encajaron en el valle a ras de río. Al aparcar en la carretera alcanzaba a escuchar el agua pero no veía ni una sola esquina del cauce.
Todo parecía estar en contra, pero, no estaba dispuesto a dejar que todos estos condicionantes meteorológicos me dejaran sin una jornada de pesca. Es en estos momentos cuando se requiere de un buen equipo para hacer frente al frío y la lluvia.


Tener buen talante ante las adversidad es algo importantísimo en la vida, cuando los problemas se suceden y nos venimos abajo, es cuando tenemos que demostrar nuestro carácter creciéndonos para cambiar la dinámica negativa. En la pesca como en la vida, la superación siempre tiene que estar presente, de esa capacidad de superación depende a pesar de la niebla, frío, viento o cualquier condicionante el color con el que veremos la jornada de pesca.


Los primeros compases me costó adaptarme a la escasa visibilidad, vuelvo a la ley de Murfie: “Todo lleva más tiempo de lo que se piensa”. La niebla era tan espesa que por momentos no alcanzaba a ver claramente la mosca. Había que tomárselo con filosofía porque las Truchas no tenían picadas claras. Alterne ninfa y seca en las mismas pozas antes de desestimarlas, esta alternancia que empezó a darme capturas justificaba mis pensamientos, puesto que unas veces escogían la ninfa y otras la seca sin criterios fijos aparentes, situación que me creaba inseguridad a la hora de escoger la mosca.



Todos hemos escuchado aquello de que: “Dios aprieta pero no ahoga”….. La nubes me dieron una pequeña tregua quizás por que cuando Murfie dice: “Todo lo que va mal puede ir peor”, no se equivoca. La aparición de un chaparrón fuerte y fácil de predecir no me pillo de sorpresa, al contrario ya tenia el chubasquero puesto. La lluvia que en circunstancias normales es un agente negativo en esta ocasión no lo fue. Coloque al final de 0,12 un tricoptero de pelo de ciervo y las Truchas empezaron a dar la cara. Picaban con bastante furia, falle algunas subidas debido a las gotas de lluvia que caían sobre la superficie del agua, que hacian muy difícil seguir la trayectoria de la mosca.



El mejor momento fue cuando la lluvia bajo su intensidad, pasando a ser un leve chispeo agradecido que oxigenaba el agua. La niebla remitió, Sierra Nevada, la soledad, las Truchas y mi mosca dejaron paso a unos minutos de disfrute pleno.



Rodeado de vegetación y sin apenas espacio para moverme, cargue mi caña colocando a “ballesta” el tricoptero en una cueva de zarzas. Un lance con más fe que el “Alcoyano” al que siguió una cebada fantástica. Me quedara para el recuerdo por haber podido meter la mosca, donde la ley de Murfie nunca me habría permitido, seguido del estallido del agua que apenas vi entre la maraña de hojas y ramas.






El día triste, soso, negro…. o un día perfecto según se mire. Una bonita jornada en la que nunca me desanime, me adapte al medio y su entorno con buen resultado final. La ley de Murfie dirá lo que quiera pero "las cosas salen mejor o peor, dependiendo de la voluntad y esfuerzo que pongamos en las cosas que hacemos". Este día a pesar de todo fue un día precioso de alta montaña, con los condicionantes que de verdad dan valor al esfuerzo.



Un día que a partir de hoy ya tiene un "hueco" en mi blog.



FIN