Mi última salida ha sido una calurosa jornada de dos días en la Sierra de Castril. Conforme avanza la temporada el viaje se me hace cada vez más largo, quizás porque soy consciente de que el calor me acompañara durante la mayor parte del día. A veces la situación no es muy soportable pero la afición a este deporte es demasiado grande.
De regreso a casa aun noto el calor corporal acumulado. Pienso si las ganas de llegar, capturar y ver a nuestras Truchas, hacen que hagamos lo correcto durante las jornadas de verano. Es por esto, que aprovecho esta entrada para dar algunas pautas que eviten accidentes o situaciones desagradables. Estas indicaciones básicas deben estar muy presentes durante el periodo veraniego, no solo por las altas temperaturas, si no también por el esfuerzo físico.
Solemos consultar la climatología solamente para informarnos sobre el parte de lluvia, pero en esta época sin precipitaciones es muy importante saber la temperatura máxima, (En esta jornada en Castril se llego a los 38 grados) y horarios en los que se producirá. Programaremos la jornada intentando gozar de la temperatura más cómoda para realizar nuestro deporte.
El Calor: Cuando practicamos un deporte como la pesca, a pesar de estar en un medio refrescante como es el agua, soportaremos altas temperaturas sobre todo en la franja central del día.
Antes de iniciar la jornada y durante la misma, cubriremos las partes libres de ropa con crema protectora de un alto grado para evitar quemaduras. Las quemaduras en la piel, no solo pueden ser provocadas por los rayos del sol, sino también, por la exposición prolongada a los reflejos del agua durante una jornada de pesca.
En este sentido y si la vegetación de ribera lo permite, se recomienda pescar las zonas de sombra. Las Truchas en ese aspecto no son muy diferentes a nosotros: cuando estemos en acción de pesca, tantearemos especialmente las zonas sombreadas que se proyecten sobre el cauce.
Para contrarrestar la fuerza del sol haremos todas las pausas que necesitemos durante la jornada. Organizaremos los horarios de pesca evitando estar en el río, durante las horas de máxima radiación. Estos sobre esfuerzos pueden producir bajadas de tensión, desfallecimientos, mareos, insolaciones etc. Se aconseja llevar: caramelos, pastilla de glucosa, frutos secos, bebidas isotónicas etc.
Un golpe de calor presenta varios síntomas que delatan que el cuerpo está elevando su temperatura y se está deshidratando: Fatiga extrema, vértigo, náuseas, pulso débil y piel húmeda y fría, circunstancias a las que tendremos que estar muy atentos.
En verano es imprescindible cubrirse la cabeza con gorras o sombreros de material transpirable, así como proteger nuestros ojos con gafas polarizadas.
Si tenemos que realizar una “caminata” andando, la haremos a primera y última hora del día, programando descansos periódicamente en función de la distancia.
Hidratarse y comer: Debemos refrescarnos frecuentemente con la propia agua del río, siempre que notemos una alta temperatura corporal y sensación de agobio o dificultad al respirar. Cuando estemos en el río siempre llevaremos agua para ir reponiendo los líquidos conforme el cuerpo lo exija. Debemos aumentar la ingesta de líquidos, antes, durante y después de la jornada de pesca.
Uno de los trucos de los pescadores para mantener los líquidos a temperatura “fresca”, es introducirlos bien tapados en el agua del río para utilizar la corriente de “refrigerador”.
La pesca requiere de una buena alimentación que reponga las fuerzas perdidas durante la jornada de pesca. Nunca comeremos menús pesados, mejor moderados y sin excesos, tratando de seguir la dieta mediterránea.
Si realizamos la comida a pie de río: localizaremos una zona sombreada en la ribera que nos permita descansar y incluso estirarnos sobre el terreno si lo necesitamos.
Equipo (ropa y vadeador): Deben de ser de material finos, ligeros, de color claro y transpirable que nos permitirá mitigar, tanto el calor producido por la temperatura propia del sol, como por nuestro propio esfuerzo físico.
(Desestimaremos la acción de pesca en los ríos del sur con vadeador de neopreno)
Insectos y picaduras: Es conveniente llevar repelente de insectos para aplicar antes de inicio de la jornada, En nuestro botiquín no deben faltar pomadas para las picaduras de mosquitos, así como otras que alivien el escozor producto de roces con plantas, (ejemplo: Ortigas) que forman parte de la vegetacion de ribera
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2 comentarios:
Buenos consejos, Rafa.
A muchos pescadores se les olvidan estos pequeños detalles que forman parte también de la seguridad en nuestra afición.
Saludos.
Hola José A.: Siempre viene bien tener en cuenta estos consejos. Los he puesto por que pase una jornada en Castril de mucho calor, si no tienes cuidado y pescas en solitario podemos tener problemas. Saludos y gracias por el comentario José Antonio.
PD: tenemos una jornada de pesca pendiente, ojala sea pronto ok?
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